Guitarra española para una boda española

Versión en inglés

Hace poco tuve el placer de tocar música de guitarra española para una boda y fue una ocasión tan memorable que he querido compartir un poco mis recuerdos de esa oacasión.

La pareja que se casó era española y la verdad es que la música de la guitarra española era algo que les apasionaba.

Conocían muy bien el repetorio de la guitarra flamenca y clásica y tenían ideas específicas con respecto a las piezas que querían para el día de su boda.

Habían incluso considerado la posibilidad de casarse en España por varias razones y una de ellas era para poder disfrutar de auténtica música española.

Cuando contactaron conmigo por primera vez, tenían muy claro que querían música de concierto de alta calidad. Es decir, nada pachanguero, ¡con todos mis mayores respetos a los pachangueros,claro!

Habían escuchado varios ejemplos de mi toque en este sitio web y querían reunirse conmigo para hablar con detalle sobre la selección de mi música de guitarra para todo el día, es decir, la ceremonia y el convite.

Decidimos que daría buen ambiente que tocara la guitarra para acompañar el recibimiento de los invitados a la ceremonia, pero era importante que las piezas fueran bastante tranquilas y que no estropearan la sopresa de lo que iba a suceder más tarde.

Para la entrada de la novia querían una de mis piezas que sonara seria y serena. Les gustó mucho la Soleá que se escucha en este sitio web, pero me pidieron que hiciera un arreglo específico para que se ajustara perfectamente a la sincronización del recorrido. Me pareció estupendo y lo hice encantado.

Para la firma del registro querían un estado de ánimo felíz pero no abrumador así que les sugerí la Colombiana, que es de origén sudamericano y tiene una especie de vaivén suave con melodías implícitas en lugar de música y rítmos impetuosos.

Para la salida del cortejo de los recien casados querían que se escuchara la guitarra y les ofrecí un fragmento de un trémolo relajante. Pensé que esto era bastante apropiado porque por mucho que guste el sacramente del matrimonio con los votos matrimoniales, el “sí quiero”, no deja de ser una experiencia formal y seria y una vez terminada la ceremonia apetece más un ambiente relajante.

Para el convite los novios querían un recital de composiciones clásicas y de flamenco.

Estuve una tarde con ellos tocándoles mis piezas para que así pudieran hacerse una idea real de lo que más les gustaba y de esa manera confeccionar la música para su convite.

Como muchos músicos saben, a veces tocas en un evento y parece que nadie te escucha y la gente ni siquiera hace ademán de reconocer tu presencia.

Para mí fue exáctamente lo contrario.

Yo veía claramente que los novios y sus invitados realmente disfrutaban con mi música; me pidieron varias piezas y para mí fue un placer poder complacerlos.

Al final mi trabajo terminó y me despedí con preciosos recuerdos de un día de boda maravilloso.